¿Qué es la inteligencia financiera?

Se trata de una nueva perspectiva desde la que podrás tomar decisiones financieras que mejorarán tu vida.

Es posible que te preguntes qué es la inteligencia financiera. Si te has hecho esta pregunta permíteme que te felicite porque mantienes viva tu curiosidad, uno de los motores que ha impulsado el desarrollo del ser humano desde la prehistoria. Para entender qué es la inteligencia financiera primero hay que explicar qué entendemos por inteligencia. La palabra inteligencia provienen de latín intelligentia, término compuesto por el prefijo inter «entre», el verbo legere «escoger, leer, separar», y los sufijos nt e ia. Esto nos da información sobre el significado de la palabra, que indica la habilidad (ia) del que (nt) sabe escoger (legere) entre (inter) varias opciones. Así pues, ser inteligente es saber escoger la mejor alternativa entre varias opciones. 

En 1904 Alfred Binet (1857-1911) y Theodore Simon (1873-1961), dos investigadores franceses, desarrollaron por encargo del ministro francés de educación el primer test de inteligencia moderno en la historia del CI (coeficiente intelectual), con el fin de valorar la inteligencia en los niños. En estas pruebas se miden en unos minutos la lógica, la deducción, la capacidad de razonamiento, las habilidades numéricas y las habilidades verbales, para determinar si el niño es inteligente o no. Sin embargo, no hay acuerdo sobre la fiabilidad de estas pruebas.

En 1983 Howard Gardner, psicólogo, investigador y profesor en Harvard escribió el libro Inteligencias múltiples: La teoría en la práctica, donde explica el modo en que las personas desarrollamos las capacidades más importantes para nuestro modo de vida, exponiendo la idea de que los indicadores de inteligencia, como el cociente intelectual, no explican plenamente todo lo relativo al conocimiento del ser humano.

Para triunfar como científico, en los negocios o en la música, es necesario ser inteligente, pero cada campo requiere un tipo de inteligencia distinto. No mejor ni peor, pero sí distinto; por eso el profesor Gardner define la inteligencia como una red de conjuntos autónomos relacionados entre sí. En principio, Gardner y su equipo de investigación propusieron que existían siete tipos distintos de inteligencia: 

  1. Lingüístico-verbal: la utilizamos cuando contamos una historia con emoción, cuando somos capaces de explicar de forma sencilla un procedimiento complejo, etc.
  2. Lógico-matemática: útil para resolver problemas lógicos, puzzles, realización de cálculo numérico.
  3. Corporal-cinestésica: nos proporciona la capacidad para coordinar movimientos corporales, crear y manipular objetos físicos con nuestras manos.
  4. Musical: con ella tenemos capacidad para interpretar y manejar la música. Esta capacidad es comúnmente reconocida como “buen oído” u “oído musical”.
  5. Espacial: la tienen quienes pueden hacer modelos mentales en tres dimensiones. Es necesaria para ingenieros, cirujanos, escultores, marinos, arquitectos, etc.
  6. Interpersonal: nos permite entender a los demás. Es muy útil para manejar las relaciones humanas y la empatía con la que nos “ponemos los zapatos del otro”, reconociendo sus motivaciones, razones y emociones.
  7.  Intrapersonal: sirve para que nos formemos una imagen auténtica clara y nítida de nosotros mismos, entendiendo nuestras necesidades, características, cualidades y defectos.

Posteriormente, este equipo de investigadores definió cinco tipos más de inteligencia; cada uno de nosotros podemos tener instintivamente una o varias de estas inteligencias, pero si no es así no hay por qué preocuparse, porque toda forma de inteligencia puede ser entrenada y mejorada con el tiempo, como si de un músculo se tratase.

Es posible entrenar y mejorar la inteligencia financiera de igual modo que cualquier otra de las inteligencias que hemos visto anteriormente, consiguiendo además mejorar progresivamente tu situación económica, personal y anímica.  Y si no, hazte una pregunta: ¿cómo crees que puedes estar más relajado, con una cuenta corriente en la que haya un saldo de 100 € o contando con inversiones o sistemas de ahorro con los que hayas conseguido construirte un colchoncito financiero de 40.000 €?

Como con cualquier otro aprendizaje, es imprescindible estar dispuesto a derribar prejuicios, barreras y opiniones interesadas para conseguir progresar. Igual que existen muchos tipos de problemas, hay diversas inteligencias que te ayudarán a resolverlos. Hoy puedes comenzar a desarrollar tu inteligencia financiera.